Ilustración: Nary Manai

 

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Introducción

Quienes escribimos formamos parte de la Asamblea por Aborto Libre en Ecuador, un espacio de articulación feminista, amplio y diverso que se inscribe en la memoria larga de la lucha de las mujeres por la libertad sobre sus cuerpos. Escribimos porque poner la palabra para nosotras es poner el cuerpo. Porque la palabra feminista encuentra su fuerza cuando politizamos nuestras experiencias y desde ahí desordenamos. Porque construir entre nosotras, requiere colocar nuestras voces plurales en diálogo. Porque nos reconocemos en la larga memoria de las luchas populares, feministas y de mujeres que tejen la historia de este continente y queremos contribuir a registrar estas luchas, nuestras luchas, porque somos memoria viva de lo que acontece en este país andino  1)El artículo se organiza en tres momentos y todos juntos son un diálogo entre nosotras, que busca dejar espacio a las palabras de todas y todes. En el Ecuador, abortar es ilegal y está penalizado2)En el país el aborto está penalizado en casi todas sus causales, inclusive en casos de violación como lo establece el Art. 150 del Código Orgánico Integral Penal, aprobado por mayoría oficialista y que entra en vigencia desde el año 2015 durante el gobierno de Rafael Correa.. Anualmente ocurren 87.000 embarazos no planificados, ni deseados, de los cuales, 46.000 terminan en abortos3)Ministerio de Salud del Ecuador.. El 79% de muertes maternas tuvieron como causa directa esta práctica debido a sus condiciones de clandestinidad.4)Ministerio de Salud Pública de Ecuador, Comisión de Transición hacia la igualdad de Género, marzo. Vanessa Bustamante M.D. M.P.H, Porcentaje de Sub Registro de Mortalidad Materna por diagnóstico O03 a O08 según CIE 10, por provincias Ecuador 2008 – 2010,marzo 2011. Desde el 2013 al 2018, 326 mujeres han sido criminalizadas por abortar5)Según datos procesados por Surkuna de la Fiscalía General del Estado, el Consejo de la Judicatura y la Defensoría Pública , todas empobrecidas, todas provenientes de zonas rurales o urbano-marginales. Entre el 2008 y el 2018, parieron en el país 20.052 niñas y dos de cada tres adolescentes entre 15 y 19 años sin educación, son madres o están embarazadas por primera vez; dentro de este grupo, el 44,3% se vio obligada a interrumpir sus estudios y no volvió a estudiar.6) Plan Nacional de Salud Sexual y Reproductiva 2017, Ecuador. Luego de más de una década de progresismos, el Estado ecuatoriano orientó su política pública por fuera de las necesidades de las mujeres, y mayoritariamente de las mujeres de sectores populares. La política pública guiada por los fundamentalismos católicos y cristianos se correspondió con los intereses de los grupos empresariales, quienes aprovechando el crecimiento demográfico, buscaron hacer del Ecuador un país más productivo y rentable. Ahora que el fundamentalismo anti derechos camina por América Latina, nosotras, las mujeres y cuerpas del feminismo internacionalista, nos organizamos y hacemos de esta escritura un ejercicio-ensayo-aprendizaje para colocar en el centro: la vida, la vida digna, la vida nuestra.

 

Nos rebelamos contra el mandato de opresión y explotación

NUA: Vivimos la tutela de nuestros cuerpos, sexualidad e identidad; el cuestionamiento y la penalización de nuestras decisiones: cuando nos practicamos un aborto, o nuestro cuerpo es distinto, o decidimos no ser madres o serlo, cuando decidimos disfrutar de nuestra sexualidad, cuando amamos a otra mujer, cuando abrazamos nuestras diferencias. Para nosotras, el cuerpo es nuestro territorio, el lugar donde sembrar; la posibilidad de construir (deconstruir) y proponer, la de luchar y resistir, de subvertir las relaciones de poder. Como mujer trans empatizo con otras que pasan por un aborto, así como es injusta la penalización sobre sus cuerpos y sus decisiones, yo también he tenido que decidir sobre mi cuerpo y sexualidad y he sido penalizada y patologizada por un sistema que me violenta.

Kruskaya: Esta es una lucha personal y colectiva. Personal porque mi cuerpo es campo de batalla de la tutela patriarcal, estatal, eclesiástica y social. La criminalización del aborto nos recuerda a las mujeres, a quienes tienen capacidad gestante, y a todas las personas con géneros y estéticas disidentes, la dimensión del control patriarcal. Y es colectiva porque miles de mujeres abortan en condiciones inseguras e insalubres, que ponen en riesgo su salud y su vida. Abortar de forma segura en Ecuador es un privilegio de clase: las más afectadas son las mujeres empobrecidas. Por eso, nuestra lucha es para que no existan más mujeres encarceladas por abortos clandestinos. Porque la sororidad es un ejercicio de crítica radical al privilegio propio y empatía profunda con todas las mujeres. Un motor que nos impulsa a pensar en colectivo más allá de la realidad personal.

Sinchi: Habito un cuerpo que ha sido negado para hablar de aborto, placer, libertad, autonomía y ¡feminismo!. El entronque patriarcal 7)Julieta Paredes, « El feminismocomunitario: la creación de un pensamiento propio », Corpus [En línea], Vol. 7, No 1 | 2017, Publicado el 30 junio 2017, consultado el 16 octubre 2018. URL : http://journals.openedition.org/corpusarchivos/1835 ; DOI : 10.4000/corpusarchivos.1835. ordena que guarde silencio, me dice que mi único destino es ser madre, cuidadora, sumisa y resignada, yo, me niego a creer que esa sea la única forma de ser mujer, joven y runa8)Runa: palabra kichwa que se refiere al ser humano, decimos runa para no llamarnos de la forma colonizada que nos ha llamado “indígenas” . Me rebelo, porque así como me silencia, lo hace con mis hermanas. Las estadísticas9)Mapeando la criminalización del aborto en el Ecuador, 2018. http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1886-58872018000200009 gritan que somos las runas quienes estamos siendo arrojadas a la muerte, criminalizadas, marginalizadas a cargar con maternidades forzadas, indignas, pesadas y violentas, así como la tierra habla cuando no es cuidada, quiero temblar de rabia junto a ella y decir: ¡Basta!. Cuando la allpamama es explotada y contaminada, no da alimento, sus semillas no germinan porque no puede, y en su infinita sabiduría, no quiere ¿Por qué entonces deberíamos parir obligadas? Sabrán mis ancestras que mi memoria guarda su herencia y capacidad de decidir, esa que la Colonia escondió y en cada ramita de ruda 10)Ruda es una planta que ancestralmente se usaba para provocar aborto, shulluna o volver la menstruación.renace. Lucho porque cuando aborté, fui maltratada por un sistema de salud racista, y no quiero eso para ninguna otra que decida interrumpir su embarazo. Runa warmikunapash shullushpa wañunchik (Las mujeres runas también morimos abortando)11)Consigna preparada por el Colectivo de Mujeres Runas (sin nombre, en construcción) para la movilización por la despenalización del aborto, el 28 de septiembre de 2018..

Sara: En la criminalización del aborto convergen injusticias socio-políticas que buscan someternos a la reproducción obligatoria, sin importar nuestras condiciones o los deseos que tengamos de ser o no madres. Este castigo refleja un imaginario colectivo que sitúa a las mujeres como ciudadanas de segunda. Una sociedad que condena moralmente a la mujer que decide sobre su cuerpo, su vida y su futuro, es una que la prefiere muerta antes que autónoma. Un Estado que condena penalmente a quienes abortan, es cómplice de feminicidio y es responsable de que existan presas. Nuestra lucha es por la recuperación de la soberanía biopolítica de las mujeres y cuerpas gestantes.

Alejandra S.: La lucha por la despenalización y legalización del aborto es nuestra negación a ocupar el lugar histórico al que nos han confinado el capitalismo y el patriarcado: proveer de fuerza de trabajo estable para la reproducción del sistema. Nosotras parimos y criamos a esxs trabajadorxs que con su trabajo explotado sostendrán al capitalismo. Decidir si queremos ser madres o no, y en qué condiciones, es nuestra rebeldía frente al mandato patriarcal que nos quiere sirvientas, que nos quiere sumisas. En esta lucha conjugamos: la pelea por la libertad, porque no acatamos la obligación de equiparar deseo con reproducción como pretenden la Iglesia y el Estado; y nos sublevamos contra la naturalización de nuestro rol subordinado, oprimido, no pagado y explotado en la familia y en la sociedad.

Vanessa: Tengo una hija de 13 años y en su cara se reflejan millones de niñas que no han tenido acceso a educación sexual y reproductiva, que no pueden ir a un hospital público o comprar anticonceptivos, niñas que deberán dejar su escuela y sus vidas para ser madres. Los cuidados para les hijes acompañados de cariño y amor permiten una vida digna, pero no todas podemos tener esto, porque las condiciones económicas, sicológicas y emocionales no son iguales para todas. ¿Cómo podemos obligar a una mujer a ser madre, si no puede cuidar los derechos más básicos para ella y para sus hijes? ¿Cómo podemos negarle a las mujeres la oportunidad de cumplir un rol distinto que no sea la maternidad? El aborto libre y seguro permite que la mujer decida sobre su cuerpa pero también permite que las vidas futuras tengan dignidad, condiciones que le permitan garantizar sus derechos básicos.

Alejandra R.: El derecho al aborto libre es la lucha por la independencia de nuestros cuerpos cosificados, usados y determinados en función de un sistema de producción capitalista, que nos obliga a ser máquinas reproductoras de ciudadanos y que además nos responsabiliza de la gestación de la población de los Estados. Para nosotras, la ruptura con esta sociedad ocurre después de un ejercicio de conciencia, decidimos decir no más y nos encontramos con un mundo masculinizado que nos violenta, discrimina, odia y que minimiza nuestro papel en la sociedad. Más aún, cuando eres pobre, negra, india, o trans. ¡Luchamos contra ese sistema!

 

Imagen: NUA
Imagen: NUA

 

Las luchas que son nuestras

N: Construimos desde la pluralidad y la disidencia, transitamos de las luchas personales a las luchas colectivas, de los feminismos a las historias de vida inscritas en nuestras cuerpas. Nuestra herencia es la interseccionalidad y el decolonialismo, la otredad y el mestizaje; nos negamos a asumir una lucha de mujeres sin la diversidad de todas.

K: Somos herederas de luchas históricas. Siglos de articulación feminista nos preceden y marcan la pauta para seguir construyendo. Nuestra lucha cree en la diversidad y la entiende como pilar fundamental para construir colectividad. Somos mestizas, indígenas, afrodescendientes, urbanas, rurales, lesbianas, heterosexuales, trans, cisgénero, con corporalidades diversas y luchamos contra un heteropatriarcado capitalista colonial cristiano eurocéntrico. Somos feministas y asistimos a la arremetida de los movimientos anti-derechos en toda América Latina, frente a eso generamos puentes, estamos atentas a otras luchas y a otras geografías. Nuestra lucha es transfronteriza y transnacional, abarca y abraza.   

Si: Antes procuraba no salir con anaco cuando se trataba de una denuncia feminista, pero cuando eran por agua, tierra, contra el capitalismo, este sentimiento de inseguridad desaparecía. Y no reniego de estas luchas, al contrario las abrazo tanto como abrazo la lucha de género, porque entiendo que ninguna está separada. Pero nos cansamos de esperar a que algún día nuestras muertas importen y decidimos tomar también la palabra. Perdimos el miedo, sentimos la energía que debió sentir Mama Tránsito o Mama Dulu12)Tránsito Amaguaña y Dolores Cacuango son mujeres indígenas que lideraron procesos históricos anti coloniales de transformación en Ecuador al rebelarse. Ya no me siento sola, me encontré con muchas hermanas que están construyendo feminismos. Decidimos nombrarnos feministas como un acto político, al menos por el momento, tal vez encontraremos en nuestra lengua una palabra que nos nombre, no lo sabemos aún. Pero estamos seguras que queremos caminar junto a nuestras hermanas, marchar y denunciar juntas la alianza criminal patriarcado-capitalismo, desde nuestra propia voz y presencia.

 Sa: Desde una filosofía anarquista y transfeminista, pienso en la importancia de mantener una lucha interseccional y de romper las estructuras que hemos heredado del sistema patriarcal y deshumanizado. Nuestra lucha tiene la obligación de dar importancia y espacio a lo que se nos ha negado: sentir, amar, reír, acompañar, vivir en comunidad. El reto más grande y el que logrará cambios profundos a largo plazo es cuestionarnos, replantearnos y deconstruir la forma en la que funcionamos, pensamos y percibimos. Porque hemos sido formadas bajo un régimen patriarcal y heteronormado que nos coloca constantemente en posición desfavorable y competitiva entre mujeres, y no nos permite vivir desde el bienestar personal y comunitario.

 AS.: A diferencia de otros años, la lógica que nos articula ya no está mediada por la narrativa del Estado o el partido político oficialista que dividió al movimiento de mujeres en la etapa progresista; tampoco por el predominio de la agenda ONGista en tiempos neoliberales, que subordinó nuestra capacidad de autogestión a sus tiempos y solvencias. No estamos dispuestas a que ningún movimiento por muy de izquierda, o por muy comunitario, nos diga que esta lucha es secundaria, que dividimos, que debemos poner el hombro porque no es el momento. Durante mucho tiempo nos dijeron que la política era aquello que podía ser posible para el Estado, y que nuestros deseos y exigencias no eran admisibles en el lenguaje del cálculo electoral, porque atentábamos contra el gobierno, el presidente y sus asambleístas; porque estaba en juego el “proyecto político”, porque el pueblo católico y la Iglesia imborrable…que nosotras decidimos salirnos del marco de lo posible y la política pragmática electoral, y así rebelarnos, deformar y transformar.

 V: Si bien actualmente en el país, la gran mayoría de mujeres que se encuentran en la lucha por aborto libre proviene de sectores medios, éste es el momento histórico para empezar a tejer, acercarnos a otros espacios y lograr romper los prejuicios sobre nosotras y las otras, dejarnos permear y aprender la una de la otra, cuestionar los lugares en los que nos ha tocado estar, pero también imaginar los lugares en los que queremos estar y exigir al Estado, a nuestras familias y al entorno, condiciones dignas para la vida.

 AR: Ante esta realidad injusta, excluyente y violenta, reconocemos la necesidad urgente de la organización feminista que nos permite luchar por lo que nos ha sido negado y en este reencuentro con nosotras mismas y con nuestros cuerpos, encontrar el valor y el coraje para vencer el miedo y reconstruirnos de formas diferentes, en sentires distintos, resignificando el amor, las formas de relacionarnos, la amistad, la vida, siempre desde el respeto, el acompañamiento y el cuidado. Ideamos nuevas maneras de lucha, en donde las voces de todes son escuchadas. La diversidad de pensamientos, la pluralidad y las necesidades de cada una son visibilizadas y en consenso decidimos actuar en favor de nuestro derecho a decidir.

 

El amoroso y radical camino de construir entre nosotras

N: Nos une la lucha contra un sistema que violenta a la mujer, a los cuerpos femeninos y feminizados; nos juntamos contra la binarización y patologización de nuestros cuerpos e identidades; contra la heterosexualidad obligada, la maternidad obligada y cualquier decisión que no sea deseada; nos une la lucha histórica de nuestras madres. Estamos aquí porque creemos en la autonomía y soberanía de nuestros cuerpos, nuestros abortos y nuestras hormonas.

K: Construir en diversidad es un ejercicio constante de articular un “nosotras”. Nos junta la lucha por nuestra autonomía y la soberanía de nuestros cuerpos, pero también el deseo de construir sociedades más equitativas y menos violentas. Nuestro principio es la praxis feminista que transforma el ejercicio de poder: Horizontalizar la toma de decisiones, repensar las dinámicas asamblearias, generar espacios para que todas las compañeras aporten. Construir entre nosotras es una senda de constante aprendizaje amoroso. Amoroso, porque implica un acto de amor revolucionario donde ensayamos espacios no violentos, no coloniales, no racistas, no clasistas, no machistas, no homofóbicos y no transfóbicos. ¡El nosotras es un acto de deconstrucción individual y colectiva!

Si: Nos une la indignación pero sobre todo la complicidad de encontrar refugio en la otra, saber que somos granos de maíz que se sujetan unas a otras. Juntas estamos aprendiendo y reconociendo nuestras diferencias, no para excluirnos, sino para encontrarnos. Nuestra primera herramienta es la empatía, es el motor para explorar otra forma de amarnos, que es cuidándonos. Este feminismo se convierte en una propuesta de mundo que se extiende más allá de las fronteras estatales y mentales. Se pinta de verde, de alegría, de compromisos cotidianos y de transformaciones continuas e internas. No es la verdad escrita y memorizada, es un feminismo incompleto porque lo estamos construyendo.

Sa: Nos une la necesidad de cambio inaplazable, la urgencia de protegernos a nosotras mismas y a nuestras hermanas. Nos une la esperanza de vivir en mayor libertad y el agotamiento de estar siempre a la defensiva para garantizarnos derechos básicos y seguridades mínimas. Lo que nos da fuerza para seguir es  saber que contamos con nosotras. Nuestro reto es hacer de este “entre nosotras” un espacio seguro que invite a todas las voces a participar desde las diferencias. Nosotras somos diversas y en esta diversidad no existen jerarquías, no hay una voz más importante que otra. Sabemos que el “entre nosotras” nos recuerda que no somos las primeras. Somos las sucesoras de una lucha ya iniciada por otras guerreras valientes que vinieron antes. Y es nuestro deber mantener la memoria de nuestra historia, y conectar con ellas que siguen siendo parte de nosotras.

AS.: Partimos del deseo de estar juntas, sin presuponer que somos iguales, y desde ahí gestionamos las diferencias y las desigualdades. Es la cercanía que genera la empatía la que nos da nuestra primera fuerza. Una cercanía que implica siempre construir vínculos, pero desaprendiendo lo que el patriarcado, la lógica capitalista empresarial, y el racismo nos ha enseñado sobre el poder, la palabra, el Estado, las otras. Desaprendemos y construimos al mismo tiempo, buscamos la articulación que produzca vínculos más fuertes, amorosos, vínculos políticos que habiliten ese “entre nosotras”. Será esa apertura radical la que nos permitirá ser más, ser con otras, ser entre nosotras. Necesitamos que los feminismos desborden al movimiento indígena, al sindical, al barrial, a las izquierdas, a las aulas, las calles, las camas, las familias, los campos, los trabajos.

V: Todas nosotras tenemos historias de horror que se han convertido en fortalezas, que hoy permiten vernos con cariño, amor, sonoridad. Este momento histórico, nos da la oportunidad de organizarnos, para que no haya ni una muerta más en abortos clandestinos, ni sigamos siendo tuteladas. Lo que nos hace mirarnos las unas a las otras es una fuerza que nos moviliza, que nunca más nos va a callar, que nos va juntar para deconstruirnos y construirnos distintas y juntas.

AR: Nos junta la diferencia, la que antes nos separaba y que ahora nos entrelaza y permite reconocernos como iguales en la diversidad, en la lucha por erradicar la violencia de nuestras vidas. Reconocemos las necesidades que nos atraviesan como mujeres diversas. Creamos vínculos desde las vivencias, las cotidianidades, el día a día y nos abrimos paso desde un feminismo radical amoroso y de acompañamiento, en donde el sostenimiento y la sororidad son parte fundamental de nuestra lucha.

Imagen: Alejandra Martínez
Imagen: Alejandra Martínez

 

Aprendiendo juntas a ser fuerza que desborda

La lucha por el aborto legal, seguro y gratuito refleja un momento histórico de los feminismos que recorren el continente como fuerza creativa, desbordando cada espacio y cada movimiento, cuestionando radicalmente el capitalismo, el patriarcado y la colonialidad. Las experiencias de articulación en torno al aborto nos muestran, como en Ecuador, la creación de simbolismos, gestos, narrativas y praxis capaces de pensarse actuando en la diversidad, a la par que construyen formas internacionalistas de identificación, pertenencia y politización de lo que el sistema se ha encargado de definir como privado, con el propósito de someternos a la clandestinidad, la criminalización y la muerte. Usamos nuestros pañuelos verdes, los usamos todos los días, es nuestra forma de encontrarnos con otras, de sentir con alegría que somos parte de algo mucho más grande. Pero es también esa inteligencia colectiva que viene de nuestras ancestras así como de las actuales movilizaciones feministas que emergen de lo más al Sur de la región, lo que nos da la claridad para entender que hacer historia, es convertirnos en fuerza y transformar no solo el movimiento de mujeres, si no también el resto del campo popular, el resto de la sociedad ecuatoriana. Hemos crecido, somos muchísimas más, pero estamos conscientes de que para cambiar el mundo; nuestros feminismos requieren construirse con quienes han sido obligadas a ser madres, con aquellas que trabajan 14 horas diarias, con las precarizadas, con quienes cuidan la vida, el agua, las semillas, los territorios, con las más jóvenes, con las callejizadas, porque sabemos que sólo cuando el feminismo actual desborde sus propios privilegios haremos de este proceso, el camino donde la autonomía individual sea también autonomía colectiva, popular, amorosa y plurinacional.

 

 

DIÁLOGO EM SETE VOZES SOBRE A LUTA PELO ABORTO LIVRE NO EQUADOR

Ilustración: Nary Manai
Ilustración: Nary Manai

Tradução por Fernanda Paniguel

Introdução

Nós que escrevemos fazemos parte da Assembleia pelo Aborto Livre no Equador, um espaço de articulação feminista, amplo e diverso que se inscreve na memória larga da luta das mulheres pela liberdade sobre seus corpos. Escrevemos porque pôr a palavra para nós é pôr o corpo. Porque a palavra feminista encontra sua força quando politizamos nossas experiências e desde aí desordenamos. Porque construir entre nós, requere colocar nossas vozes plurais em diálogo. Porque nos reconhecemos na larga memória das lutas populares, feministas e de mulheres que tecem a história deste continente e queremos contribuir a registrar estas lutas, nossas lutas, porque somos memória viva do que acontece neste país andino13) O artigo se organiza em três momentos e todos juntos são um diálogo entre nós, que busca deixar espaço as palavras de todas e todes. . No Equador, abortar é ilegal e está penalizado14)No país, o aborto é penalizado em quase todas as suas causas, inclusive em casos de estupro, conforme estabelecido pelo artigo 150 do código penal integral, aprovado por maioria em congresso e que se tornou efetivo desde 2015 durante o governo de Rafael Correa. . Anualmente ocorrem 87.000 gravidezes não planificadas, nem desejadas, as quais, 46.000 terminam em abortos.15)Ministério da Saúde. As 79% de mortes maternas tiveram como causa direta esta prática devido as suas condições de clandestinidade.16)Ministério da saúde pública, Comissão de transição para a igualdade de género, março. Vanessa Bustamante MD M.P. H, percentual de Subregistro da mortalidade materna pelo diagnóstico O03 a O08 de acordo com a CID 10, por províncias Equador 2008 – 2010, março 2011. Desde 2013 a 2018, 326 mulheres tem sido criminalizadas por abortar17)De acordo com dados processados por Surkuna da Procuradoria geral do Estado, o Conselho Judiciário e o Defensor Público., todas empobrecidas, todas provenientes de zonas rurais o urbano-marginais. Entre 2008 e 2018, pariram no país 20.052 meninas e dois de cada três adolescentes entre 15 e 19 anos sem educação, são mães ou estão grávidas por primeira vez. Dentro deste grupo, 44,3% se viu obrigada a interromper seus estudos e não voltou a estudar.18)Plano nacional de saúde sexual e reprodutiva 2017. Logo de más de uma década de progressismos, o Estado equatoriano orientou sua política pública por fora das necessidades das mulheres, e maioritariamente das mulheres de sectores populares. La política pública guiada pelos fundamentalismos católicos e cristãos se correspondeu aos interesses dos grupos empresariais, que aproveitando o crescimento demográfico, buscaram fazer do Equador, um país mais produtivo y rentável. Agora que o fundamentalismo anti direitos caminha pela América Latina, nós, as mulheres e corpos/membros do feminismo internacionalista, nos organizamos e fazemos da escrita um exercício-ensaio-aprendizagem para colocar no centro: a vida, uma vida digna, uma vida nossa.

 

Nos rebelamos contra o mandato de opressão e exploração

NUA: Vivemos a tutela de nossos corpos, sexualidade e identidade; O questionamento e a penalização de nossas decisões, quando praticamos um aborto, ou nosso corpo é diferente, ou decidimos não ser mães ou ser, quando decidimos desfrutar de nossa sexualidade, quando amamos outra mulher, quando abraçamos nossas diferenças. Para nós, o corpo é o nosso território, o lugar onde semeamos; A possibilidade de construir (desconstruir) e propor, para lutar e resistir, para subverter as relações de poder. Como uma mulher trans empatizo com outras que passam por um aborto, assim como é injusto a penalização sobre seus corpos e suas decisões, eu também tive que decidir sobre o meu corpo e sexualidade e fui penalizada e patologizada  por um sistema que me violenta.

Kruskaya: Esta é uma luta pessoal e coletiva. Pessoal porque meu corpo é um campo de batalha da tutela patriarcal, estadual, eclesiástica e social. A criminalização do aborto nos lembra as mulheres, aquelas que têm a capacidade de gestar, e todos aqueles com gêneros e estéticas  dissidentes, a dimensão do controle patriarcal. E é coletivo porque milhares de mulheres abortam em condições inseguras e insalubres que comprometem sua saúde e vida. O aborto seguro no Equador é um privilégio de classe: as mais afetadas são as mulheres empobrecidas. É por isso que a nossa luta é para que não haja mais mulheres encarceradas por abortos clandestinos. Porque a sororidade é um exercício de crítica radical da autoestima e profunda empatia com todas as mulheres. Um motor que nos leva a pensar coletivamente além da realidade pessoal.  

Sinchi: habito um corpo que foi negado a falar sobre o aborto, prazer, liberdade, autonomia e feminismo! A junção patriarcal19)Julieta paredes, «o Feminismocomunitario: a criação de um pensamento próprio», Corpus [Online], Vol. 7, n º 1 | 2017, publicada em 30 de junho de 2017, consultada em 16 de outubro de 2018. URL: http://journals.openedition.org/corpusarchivos/1835. ordena-me que fique quieta, me diz que o meu único destino é ser mãe, zelosa, submissa e resignada. Eu me recuso a acreditar que esta é a única maneira de ser uma mulher, uma jovem e uma runa.20) Rune: Kichwa palavra que se refere ao ser humano, dizemos runa para não chamar a nós mesmos da forma colonizada que nos chamou de  «indígenas». Eu me rebelei, porque assim como me silencia, faz com minhas irmãs. As estatísticas21)Mapeando a criminalização do aborto no Equador, 2018. gritam que somos as runas que estão sendo atiradas à morte, criminalizadas, marginalizadas para carregar maternidades forçadas, indignas, pesadas e violentas. Assim como a terra fala quando não é cuidada, eu quero tremer de raiva ao lado dela e dizer, basta! Quando a Allpamama é explorada e contaminada, não dá alimento, suas sementes não germinam porque não pode, e em sua infinita sabedoria, não quer. Por que então devemos parir a força? Saberão minhas ancestras o que a minha memória guarda de sua herança e capacidade de decidir, isto o que a Colônia escondeu em cada ramo de arruda22)Arruda é uma planta que foi usada ancestralmente para provocar o aborto, shulluna ou para retornar a menstruação., renasce. Eu luto porque quando abortei, fui agredida por um sistema de saúde racista, e eu não quero isso para qualquer outra pessoa que decida interromper sua gravidez. Runa Warmikunapash shullushpa Wañunchik ( As mulheres runas também morrem abortando).23)Slogan elaborado pelo grupo das mulheres runas (sem nome, em construção) para a mobilização para a descriminalização do aborto, em 28 de setembro de 2018.

Sara: Na criminalização do aborto convergem injustiças sociopolíticas que buscam submeternos à reprodução obrigatória, independentemente de nossas condições ou dos desejos que temos de ser ou não mães. Esta punição reflete um imaginário coletivo que coloca as mulheres como cidadãs de segunda classe. Uma sociedade que condena moralmente a mulher que decide sobre seu corpo, sua vida e seu futuro, é aquela que prefere sua morte ao invés de autônoma. Um estado que condena criminalmente aqueles que abortam, é cúmplice em femicídeo e é responsável pela existência de mulheres encarceradas. A nossa luta é para a recuperação da soberania biopolítica das mulheres e dos corpos gestantes.

Alejandra S.: A luta pela descriminalização e legalização do aborto é a nossa recusa em ocupar o lugar histórico ao qual o capitalismo e o patriarcado nos confinaram: prover uma força de trabalho estável para a reprodução do sistema. Nós parimos e criamos a esxs trabalhadorxs  que com seu trabalho explorado sustentarão o capitalismo. Decidir se queremos ser mães ou não, e em que condições, é a nossa rebelião contra o mandato patriarcal que quer servas, que nos quer submissas. Nesta luta, conjugamos, a luta pela liberdade, porque não obedecemos à obrigação de igualar o desejo à reprodução como a Igreja e o estado pretendem; E nos revoltamos contra a naturalização do nosso papel subordinado, oprimido, não remunerado e explorado pela família e pela sociedade.

Vanessa: Tenho uma filha de 13 anos de idade e em seu rosto estão refletidas milhões de meninas que não tiveram acesso à educação sexual e reprodutiva, que não pode ir a um hospital público ou comprar contraceptivos, meninas que deverão deixar a sua escola e suas vidas para serem mães. Os cuidados para com es filhes acompanhados de afeto e amor permitiram que tenham uma vida digna, mas nem todos nós podemos ter isso, porque as condições econômicas, psicológicas e emocionais não são as mesmas para todos. Como podemos forçar uma mulher a ser mãe, se ela não pode cuidar dos direitos mais básicos para ela e seus filhes? Como podemos negar às mulheres a oportunidade de desempenhar um papel diferente da maternidade? O aborto livre e seguro permite que as mulheres decidam sobre seu corpo, mas também permite que as vidas futuras tenham dignidade, condições que lhes permitam garantir seus direitos básicos.

Alejandra R.:. O direito ao aborto livre é a luta pela independência de nossos corpos cosificados, utilizados e determinados de acordo com um sistema de produção capitalista, que nos obriga a ser máquinas reprodutivas de cidadãos e também responsável pela gestação da população dos Estados. Para nós, a ruptura com esta sociedade ocorre após um exercício de consciência, decidimos dizer  não mais e nos encontramos com um mundo masculinizado que nos violenta, discrimina, odeia e que minimiza o nosso papel na sociedade. Além disso, quando você é pobre, preto, índio, ou trans. Nós lutamos contra esse sistema.

Imagen: NUA
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As lutas que são nossas

N: Construímos a partir da pluralidade e dissidência, transitamos de lutas pessoais a lutas coletivas, de feminismos a histórias de vida, inscritas em nossos corpos. Nossa herança é a intersecção e o descolonialismo, a alteridade e a mistura; Nós nos recusamos a assumir uma luta feminina sem a diversidade de todas.

K: Somos herdeiras de lutas históricas. Séculos de articulação feminista nos precedem e definem as pautas para seguirmos construindo. Nossa luta acredita na diversidade e a compreende como um pilar fundamental para construir a coletividade. Somos mestiças, indígenas, afrodescendentes, urbanas, rurais, lésbicas, heterossexuais, trans, cisgenêro, com diversas corporalidades e lutamos contra um heteropatriarcado colonial capitalista cristão eurocêntrico. Somos feministas e assistimos ao ataque dos movimentos antidireitos em toda a América Latina, frente a isso geramos pontes, estamos atentas a outras lutas e a outras geografias. A nossa luta é transfronteiriça e transnacional; Abraça e abraça.

Si: Antes procurava não sair vestida com anaco para uma ação quando era uma queixa feminista, mas quando eles eram para a água, terra, contra o capitalismo, esse sentimento de insegurança desaparecia. E eu não renego essas lutas, pelo contrário  las abraço tanto como abraço a luta de gênero, porque eu entendo que nenhuma etá separada. Mas estamos cansados de esperar que algumas de nossas mortes importem e decidimos tomar também a palavra. Perdemos o medo, sentimos a energia que teve que sentir Mama Tránsito o Mama Dulu24)Tránsito Amaguaña y Dolores Cacuango son mujeres indígenas que lideraron procesos históricos anti coloniales de transformación en Ecuador para se rebelar. Eu não me sinto mais sozinha, me deparei com muitas irmãs que estão construindo feminismos.. Decidimos nomearnos feministas como um ato político, pelo menos para o momento, talvez encontremos na nossa língua uma palavra que nos nomeia, ainda não sabemos. Mas temos certeza de que queremos caminhar com nossas irmãs, marchar e denunciar juntas a aliança criminal patriarcado-capitalismo, desde a nossa própria voz e presença.

 Sa: A partir de uma filosofia anarquista e transfeminista, penso na importância de manter uma luta intersetorial e de romper as estruturas que herdamos do sistema patriarcal e desumanizado. A nossa luta tem a obrigação de dar importância e espaço ao que nos foi negado: sentir, amar, rir, acompanhar, viver em comunidade. O maior desafio e o que alcançará profundas mudanças a longo prazo é questionar, repensar e desconstruir a forma como funcionamos, pensamos e percebemos porque fomos formados num regime patriarcal e heteronormado que nos coloca constantemente em posição desfavorável e competitiva entre as mulheres, e não nos permite viver do bem-estar pessoal e comunitário.

AS.: Ao contrário de outros anos, a lógica que nos articula não é mais mediada pela narrativa do Estado ou do partido político oficial que dividiu o movimento das mulheres no estágio progressivo; Nem pela predominância da agenda ONGista nos tempos neoliberais, que subordinou a nossa capacidade de autogestão ao seu tempo e solvência; Nem estamos dispostos a que nenhum movimento por muito de esquerda que seja, ou muito comunitário nos diga que esta luta é secundária, ou que dividimos, nem que devemos dar de ombros porque não é o momento. Por muito tempo nos disseram que a política era o que poderia ser possível para o Estado, e que nossos desejos e demandas não eram admissíveis na linguagem do cálculo eleitoral, porque atentávamos contra o governo, o Presidente e seus congressistas, porque o  «projeto político» estava em jogo, porque o povo católico e a Igreja indelével… que nós decidimos sair do marco das possibilidades do quadro da política eleitoral pragmática, e, assim, rebelarmos, deformar e transformar.

V: embora atualmente no país, a grande maioria das mulheres que estão na luta por aborto livre vem de setores médios, este é o momento histórico para começar a tecer, a compor e a aproximarmos a outros espaços e quebrar os preconceitos sobre nós e os outros , vamos permear e aprender umas com as outras, questionar os lugares em que temos sido convidadas a estar, mas também para imaginar os lugares onde queremos estar e exigir do Estado,  à nossas famílias e ao entorno, condições dignas de vida.

AR: Diante dessa injustiça, excludente e violenta realidade, reconhecemos a necessidade urgente da organização feminista que nos permite lutar pelo que nos foi negado e neste reencontro com nós mesmos, com nossos corpos, encontramos a coragem e a coragem para Superar o medo e reconstruir de diferentes maneiras, e diferentes sentimentos, resignificando o amor, as formas de relacionar,a amizade e a vida, sempre de respeito, acompanhamento e cuidado. Nós concebemos novas formas de lutar, onde as vozes de todes são ouvidas. A diversidade de pensamentos, a pluralidade e as necessidades de cada um são visibilizadas  e, em consenso, decidimos agir a favor do nosso direito de decidir.

 

O caminho radical e  amoroso de construir entre nós

N: Estamos unidos pela luta contra um sistema que viola mulheres, e os corpos femininos e feminizados; Nós nos reunimos contra a binarização e a patologização de nossos corpos e identidades; Contra a heterossexualidade obrigatória, a maternidade obrigatória e qualquer decisão indesejada; Nos unimos a luta histórica de nossas mães. Estamos aqui porque acreditamos na autonomia e soberania de nossos corpos, nossos abortos e nossos hormônios.

K:Construir na diversidade é um exercício constante de articular um «nós». Nos reune a luta pela nossa autonomia e a soberania dos nossos corpos, mas também o desejo de construir sociedades mais equitativas e menos violentas. Nosso princípio é a práxis feminista que transforma o exercício do poder: Horizontalizar a tomada de decisão, repensando a dinâmica da Assembléia, gerando espaços para que todos os companheiros contribuam. Construir entre nós é um caminho de aprendizado amoroso constante. Amoroso, porque implica um ato de amor revolucionário onde provamos espaços  não-violentos, não-coloniais, não-racistas, não-classistas, não sexista, não-homofóbicos e não-transfóbicos. O nós é ato de desconstrução individual e coletiva!

Si: Estamos unidos por indignação, mas acima de tudo a cumplicidade de encontrar refúgio na outra, sabendo que somos grãos de milho que se prendem. Juntas, estamos aprendendo e reconhecendo nossas diferenças, não para nos excluirmos, mas para nos encontrar. Nossa primeira ferramenta é a empatia, é o motor para explorar outra maneira de amar, que é nos cuidando. Este feminismo torna-se uma proposta mundial que se estende além dos limites estaduais e mentais. É pintado verde, de alegria, de compromissos diários e transformações contínuas e internas. Não é a verdade escrita e memorizada, é um feminismo incompleto porque estamos construindo

Sa: Estamos unidos pela necessidade de uma mudança inadiável, a urgência de proteger a nós mesmos e às nossas irmãs. Estamos unidas com a esperança de viver em maior liberdade e no esgotamento de estarmos sempre na defensiva para garantir os direitos básicos e a segurança mínima. O que nos dá força a seguir é saber que estamos contando conosco. Nosso desafio é fazer deste «entre nós» um espaço seguro que convida todas as vozes a participarem desde as diferenças. Somos diversas e nesta diversidade não há hierarquias, não há voz mais importante do que outra. Sabemos que o «entre nós» nos lembra que não somos as primeiras. Nós somos as sucessoras de uma luta já iniciada por outras bravas guerreiras que vieram antes. E é nosso dever manter a memória de nossa história, e se conectar com elas que ainda fazem parte de nós.

AS.: Começamos do desejo de estarmos juntas, sem supor que somos iguais, e de lá gerimos diferenças e desigualdades. É a proximidade que gera empatia que nos dá a nossa primeira força. Uma proximidade que implica em sempre construir laços, mas desaprender o que o patriarcado, a lógica capitalista empreendedora, e o racismo nos ensinaram sobre o poder, a palavra, o Estado e os outros. Desaprendemos e construímos ao mesmo tempo, buscamos a articulação que produz laços mais fortes, mais amorosos, vínculos políticos que possibilitam o «entre nós». Será essa abertura radical que nos permitirá ser mais, ser com as outras, ser entre nós, precisamos de feminismos para transbordar desde o movimento indígena, ao sindical, ao de bairro, as esquerdas, as salas de aula, as ruas, as camas, as famílias, os campos e os trabalhos Vanessa: Todos nós temos histórias de terror que se tornaram fortalezas, que hoje nos permitem ver com carinho, amor, sonoridade. Este momento histórico nos dá a oportunidade de organizar, para que não haja mais nenhuma mulher morta em abortos clandestinos, nem devemos continuar a ser controladas. O que nos faz olhar uma para a outra é uma força que nos mobiliza, que nunca nos calará novamente, que nos reunirá para desconstruir e construir diferentes e juntas.

AR: O que nos reune é a diferença, aquela que nos separava e agora estamos entrelaçadas e  permite nos reconhecer como iguais na diversidade da luta para erradicar a violência de nossas vidas. Reconhecemos as necessidades que nos atravessam como mulheres diversas. Criamos laços com as experiências desde as vivências, e as Cotidianidades, o dia-a-dia e nos abrimos  caminho desde um feminismo radical amoroso e de acompanhamento, onde o sustento e a irmandade são uma parte fundamental da nossa luta.

Imagen: Alejandra Martínez
Imagen: Alejandra Martínez

 

Aprendendo juntas a sermos uma força transbordante

A luta pelo aborto legal, seguro e livre reflete um momento histórico dos feminismos que viajam o continente como força criativa, transbordando cada espaço e cada movimento, questionando radicalmente o capitalismo, o patriarcado e o colonialismo. As experiências de articulação em torno do aborto nos mostram, como no Equador, a criação de simbolismos, gestos, narrativas e práxis capazes de pensar atuando na diversidade, enquanto construindo formas internacionalistas de identificação, pertença e politização do que o sistema tem sido responsável por definir como privado, com a finalidade de nos submetermos a clandestinidade, a criminalização e a morte.

Usamos os nossos lenços verdes, usamos todos os dias, é a nossa maneira de nos reconhecermos umas as outras, de sentir com alegria que somos parte de algo muito maior. Mas é também essa inteligência coletiva que vem de nossa ancestralidade, bem como as mobilizações feministas atuais que emergem do Sul da região, e que nos dá a clareza de entender que fazer história, é tornar-se força e transformar não só o movimento de mulheres, se não também o resto do campo popular, o resto da sociedade equatoriana. Nós crescemos, somos muitas e mais, mas estamos cientes de que para mudar o mundo; Nossos feminismos necessitam serem construídos com aquelas que foram forçados a serem mães, com aquelas que trabalham 14 horas por dia, de maneira precaria, com aquelas que cuidam da vida, da água, das sementes, dos territórios, com as mais jovens, com as calejadas que estão nas ruas, porque sabemos que só quando o feminismo atual transborde seus próprios privilégios, faremos desse processo, o caminho onde a autonomia individual será também autonomia coletiva, popular, amorosa e plurinacional

 

 

 

 

Notas   [ + ]

1. El artículo se organiza en tres momentos y todos juntos son un diálogo entre nosotras, que busca dejar espacio a las palabras de todas y todes.
2. En el país el aborto está penalizado en casi todas sus causales, inclusive en casos de violación como lo establece el Art. 150 del Código Orgánico Integral Penal, aprobado por mayoría oficialista y que entra en vigencia desde el año 2015 durante el gobierno de Rafael Correa.
3. Ministerio de Salud del Ecuador.
4. Ministerio de Salud Pública de Ecuador, Comisión de Transición hacia la igualdad de Género, marzo. Vanessa Bustamante M.D. M.P.H, Porcentaje de Sub Registro de Mortalidad Materna por diagnóstico O03 a O08 según CIE 10, por provincias Ecuador 2008 – 2010,marzo 2011.
5. Según datos procesados por Surkuna de la Fiscalía General del Estado, el Consejo de la Judicatura y la Defensoría Pública
6. Plan Nacional de Salud Sexual y Reproductiva 2017, Ecuador.
7. Julieta Paredes, « El feminismocomunitario: la creación de un pensamiento propio », Corpus [En línea], Vol. 7, No 1 | 2017, Publicado el 30 junio 2017, consultado el 16 octubre 2018. URL : http://journals.openedition.org/corpusarchivos/1835 ; DOI : 10.4000/corpusarchivos.1835.
8. Runa: palabra kichwa que se refiere al ser humano, decimos runa para no llamarnos de la forma colonizada que nos ha llamado “indígenas”
9. Mapeando la criminalización del aborto en el Ecuador, 2018. http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1886-58872018000200009
10. Ruda es una planta que ancestralmente se usaba para provocar aborto, shulluna o volver la menstruación.
11. Consigna preparada por el Colectivo de Mujeres Runas (sin nombre, en construcción) para la movilización por la despenalización del aborto, el 28 de septiembre de 2018.
12, 24. Tránsito Amaguaña y Dolores Cacuango son mujeres indígenas que lideraron procesos históricos anti coloniales de transformación en Ecuador
13. O artigo se organiza em três momentos e todos juntos são um diálogo entre nós, que busca deixar espaço as palavras de todas e todes.
14. No país, o aborto é penalizado em quase todas as suas causas, inclusive em casos de estupro, conforme estabelecido pelo artigo 150 do código penal integral, aprovado por maioria em congresso e que se tornou efetivo desde 2015 durante o governo de Rafael Correa.
15. Ministério da Saúde.
16. Ministério da saúde pública, Comissão de transição para a igualdade de género, março. Vanessa Bustamante MD M.P. H, percentual de Subregistro da mortalidade materna pelo diagnóstico O03 a O08 de acordo com a CID 10, por províncias Equador 2008 – 2010, março 2011.
17. De acordo com dados processados por Surkuna da Procuradoria geral do Estado, o Conselho Judiciário e o Defensor Público.
18. Plano nacional de saúde sexual e reprodutiva 2017.
19. Julieta paredes, «o Feminismocomunitario: a criação de um pensamento próprio», Corpus [Online], Vol. 7, n º 1 | 2017, publicada em 30 de junho de 2017, consultada em 16 de outubro de 2018. URL: http://journals.openedition.org/corpusarchivos/1835.
20. Rune: Kichwa palavra que se refere ao ser humano, dizemos runa para não chamar a nós mesmos da forma colonizada que nos chamou de  «indígenas».
21. Mapeando a criminalização do aborto no Equador, 2018.
22. Arruda é uma planta que foi usada ancestralmente para provocar o aborto, shulluna ou para retornar a menstruação.
23. Slogan elaborado pelo grupo das mulheres runas (sem nome, em construção) para a mobilização para a descriminalização do aborto, em 28 de setembro de 2018.

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