Ilustración: Colectiva Subversivx

Ir ao artigo em português

Los noticieros avisan sobre una pandemia y una crisis sanitaria mundial, que hasta el momento ha cobrado la vida de miles de personas. Las precauciones y cuidados demandan la compra de productos y un confinamiento indeterminado, mientras gran parte de la población latinoamericana, principalmente aquella que vive en favelas y barriadas, observa estas determinaciones entendiendo que para ellos y ellas parar no será posible. Mientras los ricos se preguntan y debaten la pandemia, y al mismo tiempo que se generan análisis sobre una posible histeria colectiva que exagere en las medidas de protección, los vidrios de los apartamentos brillan, la limpieza de las grandes residencias se redobla, las tiendas de centros comerciales exhiben promociones y la ropa de la temporada de otoño. Los camiones de basura continúan recogiendo los deshechos en las grandes residencias. El agua para lavar las manos no falta para lxs señorxs y las medidas de seguridad se cumplen desde el trabajo “invisible” de quienes la sociedad ha esclavizado durante siglos. 

La resistencia e indignación se vive en lugares donde el camión de la basura no pasa y hace más de una semana no hay agua para tomar un baño. Un lugar donde las máscaras, el alcohol en gel y la comida siempre han estado en falta, pero tampoco faltan los afectos y la solidaridad en estos tiempos de enfermedad, racismo, feminicidio, injusticia y expropiación. 

Las fronteras de varios países latinoamericanos se cierran frente al paso del coronavirus; sin embargo, hay dos que todavía permanecen abiertas: las fronteras de Nicaragua y la de Brasil. En Nicaragua, la vicepresidenta Rosario Murillo hace un apelo al amor, como una cura espiritual efectiva a la pandemia. Trabajadoras y trabajadores del Estado nicaragüense fueron convocados, como parte de sus responsabilidades de trabajo, para presenciar una manifestación masiva el sábado 14 de Marzo pese a las precauciones mundiales de evitar grandes aglomeraciones para evitar contagio. Bajo el lema “El coronavirus no ha alcanzado a Nicaragua gracias a nuestro comandante Daniel”, miles de personas estaban presentes en este acto; sin embargo, los organizadores y homenajeados estaban ausentes de la gran fiesta que convocaron: el comandante Daniel Ortega y su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo.

El apelo al amor en tiempo de coronavirus se realiza una semana después que el Estado de Nicaragua haya sido llamado a una Audiencia Pública, ante la Comisión Interamericana de Derechos humanos, para pronunciarse por la falta de consulta a pueblos indígenas y afrodescendientes para realizar el megaproyecto de gran canal interoceánico. El Estado de Nicaragua sostiene, en estos tiempos de amor contra el coronavirus, que los nueve territorios afectados fueron visitados y que en un periodo de dos días totales, estos se presentaron en todas las comunidades y obtuvieron el aval para la realización de la obra. En este momento, pueblos indígenas y afrodescendientes del Caribe de Nicaragua cuentan con escasa información sobre el virus y las medidas de protección son nulas.

El Presidente de Nicaragua, Daniel Ortega Saavedra y la Vicepresidenta Rosario Murillo. Foto: Cesar Perez

El 19 de Marzo, mientras muchos países de América Latina luchan para controlar la pandemia y proteger a la población, el gobierno de Nicaragua convoca para una reunión a varixs líderes de pueblos indígenas y afrodescendientes de la costa Caribe para diseñar un proceso de consulta libre, previa e informada con el objetivo de realizar proyectos urbanos en áreas de protección ambiental habitadas por estos pueblos tradicionales. En esta consulta se genera un documento que coloca como máxima autoridad a lxs líderes presentes en esta reunión, contrariando lo que por ley y cultura ya está establecido en estas comunidades: la máxima autoridad en estos territorios es la propia comunidad y no los líderes que fueron creados para dialogar con el Estado. A pesar del llamado de la OMS a evitar aglomeraciones, más de 50 personas, entre indígenas, afrodescendientes y no indígenas, estaban presentes en esta reunión donde se discutió la llegada de megaproyectos a las reservas naturales, áreas protegidas del país y comunidades tradicionales. Cabe destacar que en el pasado el gobierno de Nicaragua nombró, sin procesos de votación internas en comunidades indígenas y afrodescendientes, a líderes afines a su gobierno que estaban dispuestos a otorgar concesiones territoriales sin consultar a sus propias comunidades.

Territorio del Pueblo Rama. Foto: Niina

Hasta el 20 de marzo, se habían contabilizado 135 contagios de coronavirus en el istmo centroamericano, con un caso confirmado en Nicaragua. Hoy, 25 de Marzo, solamente en Costa Rica, pais frontera con Nicaragua, se contabilizan 201 casos de contagio. Muchas especulaciones surgen en el país, desde el ocultamiento de personas infectadas, hasta personas que creen que el gobierno busca una muerte masiva de personas debido al levante contra su gobierno desde abril del 2018, que también dejó un saldo de más de 300 personas asesinadas, mas de 600 presxs politicxs, desaparecidxs y otros miles exiliadxs. Algunxs opositorxs también temen no ser atendidos en hospitales estatales, como lo revela el caso que denuncia la activista Maria Esperanza Sánchez García que denuncia la negación a acceso médico y medicinas debido a su posición política.

Desde la perspectiva de pueblos originarios y comunidades tradicionales, Nicaragua aún no cuenta con una secretaría de Salud indígena que brinde atención médica tomando en cuenta aspectos culturales, étnicos y epidemiológicos de la salud de estos pueblos. Estas poblaciones son de las más vulnerables en epidemias como esta, y serán de los sectores más afectados por la negligencia médica del estado de Nicaragua frente al COVID-19.

Los pronunciamientos y llamados al amor durante la pandemia realizados por la vicepresidenta de Nicaragua a la población ya contienen, por si solos, una dimensión cristiana en un Estado que en el pasado era laico y respetaba la diversidad religiosa. Hoy, Nicaragua camina en una mezcla de “socialismo cristiano” donde Rosario Murillo coloca:

Como todos los días, nuestras Oraciones y Solidaridad con todos los Pueblos y Países asolados por la Pandemia. Por tod@s nosotr@s ! Tod@s estamos rezando. Tod@s estamos de rodillas ante Dios, ante el Altísimo, y como Familias y Comunidades en todas partes del Mundo, y más en nuestra Nicaragua, de Valores Familiares, de Cultura Cristiana, de Paz y Cariño, doblamos rodillas, como dicen las Iglesias, para invocar contínuamente Fortaleza para Trabajar, para que el esfuerzo, estatal y comunitario, por la Salud y la Vida, vaya asegurando resultados. (Palabras Iniciales de la Compañera Rosario 20 de marzo del 2020, 19 digital).

El virus avanza en Centroamérica, así como también avanzan los feminicidios ocurridos en el 2020 en Nicaragua. La ONU alerta ante un posible aumento de la violencia doméstica hacia las mujeres en estos tiempo de pandemia, y específicamente en los casos de países que han determinado el aislamiento social. Una vez más, las mujeres somos las principales víctimas de una catástrofe y las rutas de fuga a la violencia se cierran por el temor al contagio.

En el caso de Nicaragua, las fronteras continúan abiertas y no se promueve todavía ningún tipo de cuarentena o aislamiento. La vicepresidenta recibe un barco, con turistas extranjeros, de la mano de niños y niñas que les dan la bienvenida a Nicaragua. El gobierno se prepara para las vacaciones de Semana Santa y el Plan Playa anunciado por el Instituto de Turismo, que promueve actividades recreativas en distintas playas del país.

Las vidas que están en juego en esta catástrofe mundial son las que menos importan en gobiernos que se aferran al poder y al autoritarismo. El gobierno actual de Nicaragua, desde su auto-reconocimiento como izquierda – y desde su lema de gobierno de reconciliación, socialista, cristiano y solidario – criminaliza la protesta, prohíbe el aborto inclusive en casos de violación, usurpa territorios indígenas y afrodescendientes, y juega con la suerte de las vidas de empleadxs públicos convocados obligatoriamente a manifestaciones a favor de su política del terror, mientras el resto del mundo lucha para salvar vidas en una catástrofe que amenaza, principalmente, a los pueblos oprimidos.

El mundo moderno y colonizado entra en un caos sistémico, probando una vez más que su modo de vida nos lleva a vivir en sociedades de riesgo. En Nicaragua, así como en otros países de la región, el Estado no se coloca como una opción de apoyo frente a la crisis, pues este arriesga la vida de muchos y diversos pueblos del Abya Yala. Esto nos obliga a re-organizar la vida y las lógicas de trabajo donde continúan surgiendo, en muchos lugares de la región, redes solidarias y alternativas al consumo predatorio que nos trajo hasta la crisis estructural que hoy vivimos.

Referencias

Video de la audiencia pública en la Comissão Interamericana de Derechos Humanos, Nicaragua: Caso 13.615. Canal Interoceánico en territorios tradicionales

El País: El Gobierno de Ortega invoca al “amor” y moviliza a sus simpatizantes ante la pandemia

https://elpais.com/internacional/2020-03-15/el-gobierno-de-ortega-moviliza-a-sus-simpatizantes-ante-la-epidemia-del-coronavirus.html

Palabras Iniciales de la Compañera Rosario 20 de marzo del 2020, 19 digital

https://www.el19digital.com/articulos/ver/titulo:101530-palabras-iniciales-de-la-companera-rosario-20-de-marzo-del-2020

.
Ilustração: Colectiva Subversivx

Amor em tempos de coronavírus: sobre a negligência do governo da Nicarágua

Por Berta Marson

As notícias alertam para uma pandemia e uma crise de saúde global que até agora cobrou a vida de milhares de pessoas. Precauções e cuidados exigem a compra de produtos e um confinamento indefinido, enquanto grande parte da população latino-americana, principalmente aquelxs que vivem em situação de pobreza, observam essas determinações entendendo que não será possível parar. Enquanto os ricos pensam e debatem a pandemia e, ao mesmo tempo em que são geradas análises sobre uma possível histeria coletiva, que exagera as medidas de proteção, as janelas dos apartamentos brilham, a limpeza das grandes residências é redobrada e as lojas dos shoppings exibem promoções e roupas para o outono. Caminhões de lixo continuam a coleta em prédios de alto padrão e residências. Não falta água para lavar as mãos dxs senhorxs e as medidas de segurança são cumpridas pelo trabalho «invisível» daquelxs que a sociedade tem escravizado por séculos. 

A resistência e a indignação são sentidas em locais onde o caminhão de lixo não passa e, por mais de uma semana, não há água para tomar um banho. Lugares onde máscaras, álcool gel e comida sempre faltaram, mas não faltam afetos e solidariedade nestes tempos de doença, racismo, feminicídio, injustiça e expropriação.

As fronteiras de vários países latino-americanos se fecham para evitar a passagem do coronavírus; no entanto, existem dois países que ainda permanecem com suas fronteiras abertas: Nicarágua e o Brasil. Na Nicarágua, a vice-presidenta Rosario Murillo faz um apelo ao amor, como uma cura espiritual eficaz para a pandemia. Trabalhadorxs estatais nicaraguenses foram convocados, como parte do seu expediente trabalhista, para assistir a uma marcha no sábado, 14 de março, apesar do chamado global para evitar grandes multidões, para evitar contágio. Sob o lema «O coronavírus não chegou à Nicarágua graças ao nosso comandante Daniel», milhares de pessoas estavam presentes neste ato; porém xs organizadorxs e homenageadxs estavam ausentes da grande festa que convocaram: o presidente da república, o comandante Daniel Ortega, e sua esposa e vice-presidenta Rosario Murillo.

O apelo ao amor no tempo do coronavírus é feito uma semana depois do Estado da Nicarágua ter sido convocado para uma audiência pública, perante a Comissão Interamericana de Direitos Humanos, para se pronunciar sobre a falta de consulta aos povos indígenas e afrodescendentes da costa do Caribe para realizar o megaprojeto do Grande Canal Interoceânico. O Estado da Nicarágua sustenta, nesses “tempos de amor”, que os 9 territórios afetados foram visitados e consultados, em um período de 2 dias no total, e obtiveram o aval para a execução do trabalho. Atualmente, os povos indígenas e afrodescendentes do Caribe nicaraguense têm poucas informações sobre o vírus e as medidas de proteção são inexistentes.

O Presidente da Nicarágua Daniel Ortega Saavedra e a Vicepresidenta Rosario Murillo. Foto: Cesar Perez

Em 19 de março, enquanto muitos países latino-americanos lutam para controlar a pandemia e proteger a população, o governo nicaraguense convoca uma reunião de várias lideranças de povos indígenas e afrodescendentes, na costa do Caribe, para planejar um processo de consulta livre, prévia e informada com o objetivo de realizar projetos urbanos em áreas de proteção ambiental habitadas por essas comunidades tradicionais. Nessa consulta é gerado um documento que coloca os líderes presentes nesta reunião como a máxima autoridade dos seus povos, ao contrário do que já está estabelecido por lei e cultura nessas comunidades: a máxima autoridade nesses territórios é a própria comunidade e não xs líderes que foram criados para que as comunidades dialogassem com o Estado. Apesar do apelo da OMS para evitar aglomerações, mais de 50 pessoas estiveram presentes nesta reunião, entre indígenas, afrodescendentes e não indígenas, onde foi discutida a chegada de megaprojetos nas reservas naturais e áreas protegidas do país. Deve-se notar que, no passado, o governo nicaraguense nomeou, sem processos internos de votação nas comunidades indígenas e afrodescendentes, líderes afins ao governo, que estavam dispostos a assinar concessões territoriais sem consultar suas próprias comunidades.

Territorio do Povo Rama. Foto: Niina

Em 20 de março, havia 135 contágios de coronavírus no istmo da América Central, com um caso confirmado na Nicarágua. Hoje, 25 de março, apenas na Costa Rica, país que faz fronteira com a Nicarágua, são registrados 201 casos de contágio. Muitas especulações surgem no país, desde o ocultamento de pessoas infectadas até as pessoas que acreditam que o governo está buscando uma morte em massa de pessoas devido à revolta desde abril de 2018, que deixou um saldo de mais de 300 pessoas mortas, mais de 600 presxs políticxs, desaparecidxs e milhares de outroxs exiladxs. Alguns opositorxs também temem não receber atendimento em hospitais estaduais, ato que denuncia a ativista Maria Esperanza Sánchez García, a quem foi negado o acesso a atendimento médico e medicamentos devido à sua posição política

Na perspectiva dos povos indígenas e de comunidades tradicionais, a Nicarágua ainda não possui uma secretaria de saúde indígena que presta assistência médica, levando em consideração os aspectos culturais, étnicos e epidemiológicos da saúde desses povos. Essas populações estão entre as mais vulneráveis ​​em epidemias como essa e estarão entre os setores mais afetados pela negligência médica do Estado nicaraguense contra o COVID-19.

Os pronunciamentos e apelos ao amor durante a pandemia feita pela vice-presidenta nicaraguense à população já contêm, por si só, uma dimensão cristã em um Estado que no passado era laico e respeitava a diversidade religiosa. Hoje, a Nicarágua caminha em uma mistura de «socialismo cristão», onde Rosario Murillo coloca:

Como todos os dias, nossas orações e solidariedade com todos os povos e países atormentados pela pandemia. Para todos nós! Estamos todos orando. Estamos todos de joelhos diante de Deus, diante do Altíssimo, e como famílias e comunidades em todas as partes do mundo, e mais na Nicarágua, de valores familiares, de cultura cristã, de paz e afeto, dobramos os joelhos, como dizem as igrejas: invocar continuamente a Força para o trabalho, para que o esforço, estadual e comunitário, garantam resultados pela saúde e pela vida. (Palabras Iniciales de la Compañera Rosario 20 de marzo del 2020, 19 digital. Tradução nossa)

O vírus está avançando na América Central, assim como os feminicídios que ocorreram em 2020 na Nicarágua. A ONU alerta para um possível aumento da violência doméstica contra mulheres nesses tempos de pandemia e, especificamente, nos casos de países que determinaram isolamento social. Mais uma vez, as mulheres somos as principais vítimas de uma catástrofe e as rotas de fuga para a violência são fechadas por medo ao contágio do vírus.

No caso da Nicarágua, as fronteiras permanecem abertas e nenhum tipo de quarentena ou isolamento ainda é promovido. A vice-presidenta recebe um barco, com turistas estrangeiros, das mãos de meninos e meninas que dão as boas-vindas na Nicarágua. O governo do país está se preparando para o feriado da Semana Santa e para o Plano Praia, anunciado pelo Instituto de Turismo que promove atividades recreativas em distintas praias do país.

As vidas em jogo nessa catástrofe global são as que menos importam para governos que se apegam ao poder e ao autoritarismo. O atual governo da Nicarágua, a partir de seu autorreconhecimento enquanto esquerda – e de seu lema de ser um governo de reconciliação, socialista, cristão e solidário – criminaliza protesto, proíbe o aborto mesmo em casos de estupro, usurpa territórios indígenas e afrodescendentes e brinca com o destino da vida de funcionárixs públicxs convocados obrigatoriamente para manifestações em favor de sua política de terror, enquanto o resto do mundo luta para salvar vidas em uma catástrofe que ameaça principalmente os povos oprimidos.

O mundo moderno e colonizado entra em um caos sistêmico, provando mais uma vez que seu modo de vida nos leva a viver em sociedades de risco. Na Nicarágua, como em outros países da região, o Estado não é uma opção de apoio diante da crise, pois arrisca a vida de muitos e diversos povos da Abya Yala. Isso nos obriga a reorganizar as lógicas da vida e do trabalho, onde continuam surgindo redes de solidariedade e alternativas ao consumo predatório que nos levou à crise estrutural que estamos enfrentando hoje.

Referências

Audiência pública na Comissão Interamericana de Direitos Humanos, Nicarágua: Caso 13.615. Canal Interoceânico em territorios tradicionais. 2020.

El País: El Gobierno de Ortega invoca al “amor” y moviliza a sus simpatizantes ante la pandemia

https://elpais.com/internacional/2020-03-15/el-gobierno-de-ortega-moviliza-a-sus-simpatizantes-ante-la-epidemia-del-coronavirus.html

Palabras Iniciales de la Compañera Rosario 20 de marzo del 2020, 19 digital

https://www.el19digital.com/articulos/ver/titulo:101530-palabras-iniciales-de-la-companera-rosario-20-de-marzo-del-2020

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.