Ilustração Sil Sil do Brasil

 

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“Que noite mais funda Calunga

no porão de um navio negreiro.

Que viagem mais longa candonga

ouvindo o batuque das ondas, compasso

de um coração de pássaro

no fundo de um cativeiro.

É o semba do mundo Calunga

Batendo samba em peito

Kaô Kabiecile Kaô
Okê Arô Okê”

Yaya Massemba – Maria Bethânia

Há tempo demais temos convivido com a violência brutal contra nosso povo. Há tempo demais o que chamam guerra se trata, na verdade, de um genocídio que extermina milhões entre aqueles que somos mais vulneráveis ao vendaval destrutivo do poder.

As crianças se foram, alvejadas pelo ódio patológico do sistema podre. A merendeira negra que escondia crianças tentando salvá-las, tinha escrito nos traços de seu rosto e na cor de sua pele que a violência nos assola de tal maneira que nosso instinto de viver se multiplica quando necessário e que isso é mais cotidiano do que gostaríamos de admitir.

O déspota sentado na cadeira do poder e seu exército de imbecis exibem as evidências de que, neste mundo, como dizia Trasímaco, a maior riqueza é fazer a injustiça e estar imune à punição, porque justiça, nesse mundo “não é mais do que a conveniência do mais forte”.

É aniversário da morte de Marielle e Anderson.

Se eu pudesse, hoje não haveriam aulas nem trabalho, hoje as pessoas sairiam às ruas para pensar juntas a respeito de que vida estamos vivendo e de que vida desejamos levar.

É aniversário da morte de Marielle e aniversário de nascimento de Carolina Maria de Jesus. Quantas mais vão assassinar, com balas ou com fome?

Hoje lembraríamos de todas as mães que se dilaceram no luto de quem tem seus filhos arrancados pela violência, estatal ou não. Abraçaríamos todas elas, numa revoada de braços de mulher que sabem da dor e se irmanam com quem é oprimida, rechaçando o lado do opressor.  E nós faremos.

Hoje nós pensaríamos em todo o trabalho invisível que suporta a vida em suas costas e não é, sequer, reconhecido. Porque já estou doente de ouvir mulheres incríveis sentindo-se sem valor porque não “sabem fazer nada” ou “não fazem nada”. Como se cozinhar, amamentar, cuidar, ninar, ensinar, ouvir, organizar, amar, não fosse nada. E nós faremos.

Hoje nós refletiríamos sobre a força de todas as mulheres negras, indígenas e afroindígenas desterradas, do que significam na re(existência) secular de nosso povo e mudaríamos o jeito que até mesmo nossos pares tem de reproduzir seus privilégios de branquitude masculina. Não é no rosto de vocês que nós iremos nos refletir, não é a voz de vocês que chega a nosso coração, é a luta de vocês que nos irmana mas nunca nos igualará, porque somos diferentes e nossa carne grita todos os dias que também somos humanas, capazes e carregadas de desejos abafados e dores. E nós faremos.

Hoje nós daríamos as mãos, encruzilhando histórias e cantos por liberdade digna e humanidade livre. Nossa potência encarcerada nas cadeias ou pela opressão da dureza miserável vai cantar nas avenidas e o nosso choro se converterá numa onda que lava o chão e já poderemos pisar sem tanto medo.

E nós faremos.

Credido imagen: Ian Cheibub
Credido imagen: Ian Cheibub

E  cada ano nós faremos outra vez, e faremos quantas vezes for necessário, e a cada ano somaremos os nomes das que tem a vida ceifada ainda agora, e nossas mãos encontrarão as mãos de Marielle, as mãos de Cláudia, as mãos de todas as nossas mães de maio arrancadas de nós e as mãos de nossos meninos e meninas de seiva interrompida. E seremos fortes, porque seremos com elas, por nós e por elas, assim como pelas que virão depois de nós. E daremos significado novo à palavra vida e à palavra justiça.

Que marchem conosco os espíritos de todas as deusas, encantadas e orixás que nos alimentam o sangue colonizado, a cor rebelde da pele, o feminino insdisciplinável e a tradição das oprimidas que sobrevivem para revolucionar esse mundo caduco.

Às Ruas! Por Marielle e Por Todas Nós!

Marielle Franco! Presente!

 

A Marielle, a las víctimas de Suzano y a todas las mujeres de mi Pueblo

Ilustração Sil Sil do Brasil
Ilustração Sil Sil do Brasil

 

«Qué noche más honda Calunga

en el sótano de un buque negrero.

Qué viaje más largo candonga

oyendo el batuque de las olas, compás

de un corazón de pájaro

en el fondo de un cautiverio.

Es el semba del mundo Calunga

Batalla samba en el pecho.

Kaô Kabiecile Kaô
Okê Arô Okê”

Yaya Massemba – Maria bethânia

 

Hace mucho tiempo hemos convivido con la violencia brutal contra nuestro pueblo. Hace tiempo que lo que llaman guerra se trata, en realidad, de un genocidio que extermina millones entre aquellas que somos más vulnerables al vendaval destructivo del poder.

Los niños se fueron, víctimas del odio patológico del sistema podrido. La trabajadora negra que escondía a niñas tratando de salvarlas, tenía escrito en los rasgos de su rostro y en el color de su piel que la violencia nos asola de tal manera que nuestro instinto de vivir se multiplica cuando es necesario y eso es más cotidiano de lo que nos gustaría admitir.

El déspota sentado en la silla del poder y su ejército de imbéciles exhiben las evidencias de que, en este mundo, como decía Trasímaco, la mayor riqueza es hacer la injusticia y estar inmune al castigo, porque justicia, en ese mundo «no es más que la conveniencia de lo más fuerte «.

Hoy se cumple un año de la muerte de Marielle y Anderson.

Si yo pudiera, hoy no habría clases ni trabajo, hoy las personas saldrían a las calles para pensar juntas acerca de qué vida estamos viviendo y qué vida deseamos llevar.

Hoy se cumple un año de la muerte de Marielle y es también el cumpleaños del nascimiento de Carolina Maria de Jesús. Cuántas más van a asesinar, con balas de plomo o con hambre?

Hoy recordaríamos a todas las madres que se destrozan en el luto de quien tiene sus hijos arrancados por la violencia, estatal o no. Abrazamos a todas ellas, en un vuelo de brazos de mujeres que saben del dolor y se hermanan con quienes son oprimidas, rechazando el lado del opresor. Y lo haremos.

Hoy pensaríamos en todo el trabajo invisible que soporta la vida en su espalda y no es reconocido. Porque ya estoy enferma de escuchar a mujeres increíbles sintiéndose sin valor porque no «saben hacer nada» o «no hacen nada». Como si cocinar, amamantar, cuidar, arrullar, enseñar, oír, organizar, amar, no fuera nada. Y lo haremos.

Hoy reflexionaríamos sobre la fuerza de todas las mujeres negras, indígenas y afroindígenas desarraigadas, acerca de lo que significan en la re(existencia) secular de nuestro pueblo y cambiaríamos la forma, que incluso nuestros pares tienen, de reproducir sus privilegios de blanquitud masculina. No es en el rostro de ustedes que nos reflejamos, no es la voz de ustedes que llega a nuestro corazón; la lucha de ustedes nos hermana pero nunca nos igualará, porque somos diferentes y nuestra carne grita todos los días que también somos humanas, capaces y cargadas de deseos sofocados y dolores. Y lo haremos.

Hoy daríamos las manos, entrecruzando historias y cantos por libertad digna y humanidad libre. Nuestra potencia encarcelada en las cadenas o por la opresión de la dureza miserable va a cantar en las avenidas y nuestro llanto se convertirá en una ola que limpia el suelo y entonces podremos pisar sin tanto miedo.

Y lo haremos.

Credido imagen: Ian Cheibub
Credido imagen: Ian Cheibub

Y cada año lo haremos otra vez, y lo haremos tantas veces como sea necesario, y cada año sumaremos los nombres de las que tienen la vida cortada ya ahora, y nuestras manos encontrarán las manos de Marielle, las manos de Claudia, las manos de todas nuestras Madres de Mayo arrancadas de nosotras y las manos de nuestros niños y niñas de savia interrumpida. Y seremos fuertes, porque estaremos con ellas, por nosotras y por ellas, así como por las que vendrán después de nosotras. Y daremos significado nuevo a la palabra vida y a la palabra justicia.

Que marchemos con los espíritus de todas las diosas, encantadas y orixás que nos alimentan la sangre colonizada, el color rebelde de la piel, el femenino insdisciplinable y la tradición de las oprimidas que sobreviven para revolucionar este mundo podrido.

¡A las calles! Por Marielle y Por Todas Nosotras!

¡Marielle Franco! Presente!

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